Costa Cruceros ha abierto esta semana la comercialización de su Vuelta al Mundo 2028. La salida principal está prevista el 25 de noviembre de 2027 desde Savona (Italia), a bordo del Costa Deliziosa, con regreso el 11 de abril de 2028 tras 139 días de navegación por cinco continentes, tres océanos, 29 países y 51 destinos.
Costa Cruceros lanza su vuelta al mundo en 139 días
La naviera recorrerá 51 destinos y 29 países con este crucero que saldrá en 2028 del puerto de Savona (en Italia): las reservas ya están abiertas.
Costa Deliziosa, de Costa Cruceros, el buque elegido para dar la vuelta al mundo.
La propuesta se sitúa en un segmento muy relevante para la distribución turística, ya que combina una ventana de venta amplia, un importe medio elevado y un perfil de cliente con capacidad para contratar servicios complementarios antes, durante y después del viaje. Para las agencias especializadas en cruceros, viajes a medida y producto sénior o prémium, este tipo de vuelta al mundo permite trabajar no solo la cabina, sino también vuelos, seguros, extensiones, experiencias en tierra y servicios personalizados.
Caribe y el Pacífico, algunas de las rutas que recorrerá el Costa Deliziosa, uno de los cruceros más grandes de la naviera
El recorrido partirá del Mediterráneo para cruzar después el Atlántico y adentrarse en Norteamérica, con escalas prolongadas en Nueva York y Los Ángeles. Uno de los momentos destacados del programa será la Nochevieja en la costa californiana, una experiencia que Costa incorpora como argumento comercial dentro de una travesía diseñada para avanzar sin el ritmo intensivo de los cruceros convencionales. (Costa Cruceros reajustan sus programaciones en esta parte del mundo)
Tras el paso por el Caribe y las Bahamas, el itinerario continuará hacia el Pacífico, con paradas en Hawái, antes de alcanzar Oceanía. Costa incluye escalas en Fiyi, Samoa y Nueva Zelanda, con destinos como Tauranga, Auckland y Bay of Islands, una selección orientada a combinar naturaleza, cultura local y puertos menos habituales en los circuitos tradicionales de corta duración.
La ruta seguirá posteriormente hacia Australia, con estancias en Melbourne y Sídney, antes de dirigirse a Japón y Corea del Sur. En Asia, el programa incorpora además Hong Kong y enclaves del Sudeste Asiático como Langkawi, en Malasia, y Phuket, en Tailandia.
El último tramo incluirá el océano Índico, con Sri Lanka, Maldivas y Mauricio, y continuará por el sur de África, con escalas en Durban, Port Elizabeth y Ciudad del Cabo. La navegación de regreso hacia Europa contempla también Walvis Bay, Cabo Verde, Canarias, Barcelona y Marsella antes de cerrar el viaje en Savona.
Costa Cruceros prevé una vuelta al mundo "reducida"
Además del itinerario completo, Costa prevé una opción parcial desde San Francisco, de alrededor de 100 días, que recorrerá Oceanía, Asia y África hasta el final del viaje en Europa. Esta modalidad amplía el abanico de venta para clientes que buscan una experiencia de larga distancia, pero con una duración más ajustada que la vuelta al mundo completa, un factor relevante para mercados emisores donde el tiempo disponible condiciona la contratación. (Costa Cruceros apuesta por la descarbonización)
El producto se completa con programas terrestres de varios días, entre ellos la Nochevieja en Los Ángeles con sobrevuelo del Gran Cañón, experiencias vinculadas a la cultura maorí en Nueva Zelanda, visitas a templos de Kioto y una inmersión de cinco días en el sur de África. Luigi Stefanelli, vicepresidente mundial de ventas de Costa Cruceros, ha calificado la propuesta como un viaje “sin prisas”, dirigido a clientes que quieren profundizar en los destinos y no limitarse a una escala convencional.
La apertura de reservas llega en un contexto de fuerte recuperación del crucero internacional. Según CLIA, el sector alcanzó en 2025 un récord de 37,2 millones de pasajeros oceánicos en todo el mundo, un 7,5% más que en 2024, mientras que Europa generó 8,9 millones de cruceristas, con un avance anual del 5,3%. En ese escenario, la Vuelta al Mundo 2028 de Costa refuerza la competencia por captar viajeros de larga estancia y alto gasto, un segmento estratégico para navieras, agencias y destinos que buscan elevar el valor turístico más allá del volumen.
Temas relacionados




