La escalada del conflicto en Medio Oriente está provocando un cambio significativo en los flujos turísticos internacionales, con una caída de la demanda hacia los países del Golfo y un crecimiento paralelo en destinos del Mediterráneo Sur, entre los que destaca España.
El conflicto en Oriente Medio impulsa la demanda turística hacia España y el Mediterráneo Sur
La caída de la confianza en los países del Golfo redirige la intención de viaje hacia destinos como España, Italia o Marruecos según un estudio de Mabrian.
La caída de la confianza en los países de Medio Oriente redirige la intención de viaje hacia destinos del Mediterráneo
Así lo refleja el último análisis de Mabrian by Data Appeal, basado en millones de búsquedas aéreas internacionales realizadas entre el 28 de febrero (fecha de inicio de las operaciones militares) y el 14 de marzo de 2026, para viajes previstos en los próximos tres meses. (Mabrian: La guerra en Oriente Medio impacta en la percepción de seguridad y cambia la demanda)
La seguridad, clave en la decisión de viaje
El informe pone de relieve el papel determinante de la percepción de seguridad en la elección de destinos. En este sentido, Carlos Cendra, director de Marketing y Comunicación de Mabrian subraya que este factor está siendo “decisivo” en el contexto actual.
“La percepción de seguridad ha seguido deteriorándose en los países del Golfo desde el inicio del conflicto bélico en Oriente Medio”, explica Cendra.
Tras el inicio de las operaciones militares en Irán, los destinos más próximos han registrado las mayores caídas en el Índice de Percepción de Seguridad. Países como Bahréin, Omán o Kuwait muestran más dificultades para recuperar niveles previos, mientras que Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí presentan una evolución más estable.
Caída de la demanda en el Golfo
En paralelo, la intención de viaje hacia los países del Golfo ha registrado un descenso notable en su cuota de mercado, con retrocesos en destinos como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait o Bahréin.
La única excepción es Arabia Saudí, que muestra un ligero crecimiento (+0,2 puntos porcentuales), impulsado en parte por el efecto estacional del final del Ramadán, aunque su evolución dependerá del contexto geopolítico.
El Mediterráneo Sur gana protagonismo
Frente a esta contracción, los destinos del Mediterráneo Sur están capitalizando el desvío de la demanda internacional. España lidera este crecimiento, con un aumento de +0,4 puntos porcentuales en la cuota de búsquedas, seguida de Italia y Marruecos, que también registran avances moderados.
Por su parte, Francia y Grecia muestran incrementos más contenidos, aunque igualmente positivos en este contexto de redistribución de la demanda.
Turquía y Egipto, comportamientos dispares
En los destinos más próximos al área de influencia del conflicto, el comportamiento es desigual. Turquía registra un descenso moderado (-0,5 puntos porcentuales), mientras que Egipto muestra una evolución positiva, con un aumento significativo de la intención de viaje (+0,5). (Turquía insiste en que la situación turística es "normal", pese a la guerra)
Según explica Cendra, “el efecto contagio en la percepción de seguridad se mantiene en destinos cercanos a la región afectada”, aunque Egipto empieza a mostrar señales de recuperación tanto en percepción como en demanda.
Un cambio estructural en el corto plazo
El experto de Mabrian insiste en que la actual situación supone un punto de inflexión para el sector:
“La guerra en Oriente Medio es un disruptor de primer orden de las dinámicas turísticas. En este contexto de gran volatilidad, la inteligencia turística se convierte en un activo estratégico para interpretar tendencias, identificar riesgos y detectar oportunidades”.
En este escenario, destinos como España refuerzan su posicionamiento como alternativas seguras y atractivas, en un momento en el que la confianza del viajero se consolida como el principal motor de la demanda turística internacional.
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